lunes, 21 de enero de 2013

Madrid


Rascacielos
Si bien Madrid nunca ha sido una ciudad destacada por sus rascacielos, durante el siglo XX, especialmente con la construcción de la Gran Vía, se levantaron los primeros que, aunque no podían considerarse rascacielos, sí eran edificios destacados. No es hasta 1953 cuando se levanta el primer rascacielos en Madrid, el Edificio España y en 1957 le supera la Torre de Madrid. En la década de 1980 se levantan los rascacielos de AZCA, como la Torre Picasso y la torre de telecomunicaciones Torrespaña, si bien ésta no se suele considerar como un rascacielos. Durante los años 2006 y 2008, se ha construido en el Paseo de la Castellana el parque empresarial Cuatro Torres Business Area, proyecto en el que hay cuatro rascacielos que superan los 200 metros de altura, entre los cuales los más altos son la Torre Caja Madrid y la Torre de Cristal, con 250 y 249 metros cada una.
Actualmente la lista de edificios por altura es la siguiente. Se muestran en negrita los edificios que están en construcción.
PuestoEdificioAlturaNúmero de plantasAño de inauguración²
1Torre Caja Madrid250 m452009
2Torre de Cristal249 m522008
3Torre PwC236 m522008
4Torre Espacio236 m532007
5Torrespaña[112]231 m4 y fuste1982
6Torre Picasso157 m431988
7Torre de Madrid142 m341957
8Torre Europa121 m351985
9Edificio España117 m251953
10Puerta de Europa I y II114 m261996

Escultura urbana


Madrid es la única capital del mundo que exhibe en un monumento en plaza pública[113] una imagen de Lucifer: el Ángel Caído o Fuente del Ángel Caído, de Ricardo Bellver, 1877, que representa el momento en el que, según la Biblia, Lucifer es expulsado del Cielo por rebelarse contra Dios. El grupo escultórico da nombre a la glorieta donde se encuentra, en el Parque del Retiro, sobre el lugar que ocupaba la antigua Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro (llamada popularmente la China).

La sirena varada o Punto de Encuentro, de Eduardo Chillida, en el Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana. El penúltimo alcalde no elegido democráticamente, José Luis Álvarez, ya iniciada la transición democrática, autorizó la colocación de esta escultura, adquirida por el ayuntamiento en 1972, en vísperas de las primeras elecciones municipales (1979).
Las calles de Madrid son un verdadero museo de escultura al aire libre, además del llamado Museo de Escultura al aire libre de la Castellana, dedicado a obras abstractas, entre las que destaca la Sirena varada de Eduardo Chillida, que debe su nombre a la negativa del ayuntamiento franquista a colocarla en el lugar inicialmente previsto, lo que originó un escándalo en ambientes artísticos y un conjunto de opiniones dispares en un público poco preparado para las innovaciones estéticas; el autor la llamaba «Punto de encuentro».
Desde el siglo XVIII, el espacio del Salón del Prado se adornó con un programa iconográfico de fuentes monumentales con referencias clásicas: la Fuente de la Alcachofa, las Cuatro Fuentes, la Fuente de Neptuno, la Fuente de Apolo y la Fuente de Cibeles, todas ellas diseñadas por Ventura Rodríguez. En la Plaza de Oriente se exhibe una serie de reyes de España desde los visigodos y los distintos reinos cristianos medievales, que fueron bajados de la cornisa de Palacio donde previamente se habían colocado, a consecuencia, según una versión, de un sueño premonitorio de la reina Isabel de Farnesio, en el que vio como las estatuas se venían abajo, lo que interpretó como una caída de la monarquía. La otra versión dice que el motivo fueron los problemas de cimentación que se vio que su considerable peso podía causar, por lo que fueron sustituidas por adornos más ligeros. Otras de las estatuas se conservan en los Jardines de Sabatini, en el Parque del Retiro, en el Salón de Reinos (antiguo Museo del Ejército), en el Paseo del Espolón de Burgos y en Toledo.
Las esculturas ecuestres son particularmente importantes, empezando cronológicamente por dos del siglo XVII: la de Felipe III, en la Plaza Mayor, obra de Giambologna, y la de Felipe IV, en la Plaza de Oriente (sin duda la más importante de Madrid, proyectada por Velázquez y construida por Pietro Tacca con asesoramiento científico de Galileo Galilei). Del siglo XIX son la estatua de Espartero, en la Calle de Alcalá frente al Retiro, y la del Marqués del Duero en la Castellana.[114] En Nuevos Ministerios estuvo la estatua ecuestre de Francisco Franco, de José Capuz, que se retiró en 2004 por decisión del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, medida que suscitó algún escándalo, coincidiendo con el debate sobre la memoria histórica; durante el gobierno de Felipe González se habían colocado cerca de ella estatuas de Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero.
El Paseo de la Castellana alberga también estatuas notables, como la de Colón, la de Emilio Castelar (de Mariano Benlliure, prolífico escultor que tiene mucha obra expuesta en Madrid, en calles o edificios, como varias tumbas en el Panteón de Hombres Ilustres), la Mano de Fernando Botero, el Monumento a la Constitución (un cubo de mármol de Macael -Almería-) y el Monumento a José Calvo Sotelo en la Plaza de Castilla, presidida por el Obelisco de Calatrava.

Fuente de Cibeles, una de las imágenes icónicas de Madrid. Fue concebida como parte de la reordenación urbana del Paseo del Prado, auspiciada por el rey Carlos III. Sus autores fueron Francisco Gutiérrez y Roberto Michel, con añadidos de Miguel Ángel Trilles y Antonio Parera, en el siglo XIX.
Dispersas por todo Madrid, sobre todo en el centro, se encuentran muchas otras notables esculturas: las más famosas los leones de las Cortes, hechos por Ponciano Ponzano del bronce fundido de cañones tomados en la Guerra de África (1886), frente a los que se encuentra una estatua de Miguel de Cervantes. En las tres puertas del Museo del Prado se encuentran magníficas estatuas de Goya (Mariano Benlliure), Velázquez (Aniceto Marinas) y Murillo (Sabino Medina), y frente al Casón del Buen Retiro se alza una estatua de la reina regente María Cristina de Borbón, también de Benlliure. En la Plaza de la Lealtad se encuentra el Obelisco a los caídos por España, y en la Plaza del Dos de Mayo, donde estuvo el cuartel de artillería de Monteleón, el grupo escultórico de Daoiz y Velarde. En las escalinatas de la Biblioteca Nacional se encuentra una serie de estatuas de literatos españoles, y en su interior una destacable de Marcelino Menéndez y Pelayo. En la Plaza de España se encuentra un grupo escultórico de grandes dimensiones: el Monumento a Cervantes, de Lorenzo Coullaut Valera.
Muchas zonas del Parque del Retiro son realmente escenografías escultóricas: El Ángel Caído de Ricardo Bellver, el Monumento a Alfonso XII, proyectado por José Grasés Riera, la estatua ecuestre de Martínez Campos, de Benlliure, y más escondidos los monumentos a Julio Romero de Torres y a Ramón y Cajal (Victorio Macho, 1926). Dentro del Jardín Botánico se encuentra una estatua de Carlos III, que también dispone en la Puerta del Sol una ecuestre, realizada recientemente sobre un diseño del siglo XVIII, y muy cercana a dos de las más famosas: la copia de la La Mariblanca (nombre vulgar de una Diana que presidió una fuente clásica -la original está en el Museo de Historia-) y El Oso y el Madroño (quizá la más fotografiada). No obstante, la estatua más popular de Madrid posiblemente sea la de Eloy Gonzalo (obra de Aniceto Marinas), el héroe de Cascorro, que preside el Rastro con una amenazante lata de gasolina.

Puerta de la Ilustración, de Andreu Alfaro, sobre la M-30 a la altura de La Vaguada. Estuvo previsto colocar en una glorieta cercana una escultura de grandes dimensiones, representando un desnudo masculino hiperrealista, basada en un diseño de Antonio López García, pero el proyecto no se llevó a cabo.
En la Plaza de la Ópera se encuentra la pequeña estatua de Isabel II, que fue derribada y arrastrada durante la proclamación de la Segunda República, al igual que ocurrió con la de Felipe III de la Plaza Mayor.[64] Algunas estatuas de republicanos destacados fueron apartadas tras la Guerra Civil y rescatadas en democracia, como el busto de Pablo Iglesias, de Emiliano Barral. Otro famoso busto, el de Antonio Machado por Pablo Serrano (éste esculpido durante el franquismo, en 1966), que tuvo que mantenerse oculto durante años en el domicilio del fiscal Chamorro,[115] ahora se encuentra en Baeza, con un original instalado en el año 2008 en la entrada de la Biblioteca Nacional y otro en la calle dedicada al poeta, en la zona norte de Madrid. No muy lejos se encuentra una escultura de tubos semicirculares de grandes dimensiones, cruzando sobre la calzada central de la Avenida de la Ilustración, realizada por Andreu Alfaro, autor también del grupo escultórico del intercambiador de Aluche. De Pablo Serrano también se instaló en 1972 una de las obras de su serie Unidades Yunta en el actual Museo Arte Público, otra denominada Unidad Yunta Diada en 1973 en el barrio de Retiro, a los pies de la Torre de Valencia y muy cerca de ahí, en la calle de Serrano, esquina con Juan Bravo, contemplamos su espléndida obra La Fuente y el Río, llamada también Poseidón, realizada ese mismo año. Del mismo escultor encontramos en la Ciudad Universitaria el Monumento a Gregorio Marañón de 1970 realizado en bronce y piedra. La escultura, con dos metros y medio de alto, erigida por suscripción popular, está situada en una zona ajardinada frente a la Facultad de Medicina, en el lateral izquierdo del edificio. Por último en el Paseo de la Castellana hallamos otro retrato de Serrano, la rotunda escultura a Indalecio Prieto, el político socialista, que se encuentra en la plaza de San Juan de la Cruz, custodiando el edificio de los Nuevos Ministerios.

Pablo Serrano: Unidades-yunta, Madrid, 1972.
En forma de relieves, adosadas a edificios o encaramadas a sus cornisas se encuentran multitud de esculturas. En las postrimerías del barroco destacan las complejas portadas de Pedro de Ribera (la del antiguo Hospicio, hoy Museo de Historia de Madrid, y la del Monte de Piedad, además de la decoración de puente de Toledo y muchos otros edificios singulares). En época contemporánea se encuentran más ejemplos escultóricos, como los Pegasos (caballos alados) procedentes del Ministerio de Fomento o Agricultura, en Atocha. Esculpidos en mármol por Agustín Querol fueron reemplazados a causa de su excesivo peso, que estaba causando graves problemas de cimentación, por copias huecas en bronce. Tras pasar años almacenados, fueron colocados en 1997 en la glorieta de Legazpi. Otro tanto ocurrió con el grupo central del edificio, La Gloria, que un año más tarde fue instalado en la glorieta de Cádiz, en Usera, siendo la primera escultura pública con la que contó el distrito. Otros ejemplos destacables son el Fénix del edificio de La Unión y el Fénix, la Minerva del Círculo de Bellas Artes o los aurigas del Banco Hispano Americano en la plaza de Sevilla (inmortalizados en la película La Comunidad).
En otro orden de cosas (aunque también inmortalizados en alguna película, como El día de la Bestia) están los letreros publicitarios luminosos de neón, algunos de los cuales han adquirido rango de históricos y están legalmente protegidos, como el de Schweppes en la plaza del Callao o el de Tío Pepe en la Puerta del Sol, retirado recientemente de su ubicación por obras de restauración del edificio.[116]

Barrios periféricos

Si bien es la zona centro la que concentra la mayor parte del interés turístico, algunos lugares de interés se encuentran en los barrios de la periferia. Es el caso del Planetario, situado en el Parque de Enrique Tierno Galván junto a la M-30, en el entrono de Arganzuela y Puente de Vallecas.
El Palacio Real de El Pardo se encuentra en el distrito no urbanizable de Fuencarral-El Pardo. Su entorno, el Monte de El Pardo, está protegido tanto por formar parte del Patrimonio Nacional como por su valor ecológico, debido a sus abundantes y diversas flora y fauna autóctonas. También este espacio protegido alberga el Palacio de la Zarzuela, residencia de la Familia Real Española y el llamado «Pabellón del Príncipe de Asturias», de reciente construcción (año 2001).[117] Éste último fue objeto en su día de mucha polémica, tanto por su coste (2,7 millones de ),[118] como por lo anacrónico de su diseño.[119]

Alrededores de Madrid

Si bien no pertenecen a la ciudad de Madrid, hay otros lugares de su entorno que, debido a su escasa distancia de la ciudad, están íntimamente relacionados con ella.
Algunos de los más destacables son el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el Valle de los Caídos, a escasos kilómetros del primero, situados en la también muy destacable Sierra de Guadarrama.
En la zona este y sur destacan las ciudades de Alcalá de Henares y Aranjuez, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, así como la villa de Chinchón.

Zonas comerciales

La ciudad de Madrid cuenta con una gran cantidad de marcas de moda. Además, gracias al evento internacional de Pasarela Cibeles, llamada desde 2007 Cibeles Madrid Fashion Week, todas las marcas principales tienen sede en la ciudad. Si bien las tiendas minoristas se distribuyen por toda la ciudad, también existen áreas de especial concentración comercial como son los entornos de la Puerta del Sol, las calles Serrano y Goya.
Hay establecimientos especializados en alta costura de todas las principales marcas internacionales, como Armani o Gucci, así como de las españolas como Zara, Loewe o Cortefiel. También hay multitud de tiendas de ropa informal y deportiva, con presencia de las principales marcas. Es de reseñar la cadena El Corte Inglés, especialmente dedicada a la moda, y que cuenta con centros en los puntos de la ciudad más concurridos.
También es renombrado el mercadillo callejero de El Rastro, que se sitúa los domingos y festivos en torno a la calle Ribera de Curtidores.
Madrid ofrece la posibilidad de disfrutar de los pocos cafés clásicos que quedan. Destacan el literario Café Gijón (Paseo de Recoletos, 21) y el Café Comercial (Glorieta de Bilbao, 7).

Arte y cultura

Eventos culturales

A finales de mayo y principios de junio, se celebra cada año en los Jardines del Retiro, la Feria del Libro de Madrid, que comenzó su andadura en tiempos de la Segunda República, en 1933.

Madrid en la literatura, la música y el cine


Portada de El Quijote (1605), impreso en la calle de Atocha por Juan de la Cuesta. La actividad editorial de Madrid ha sido muy notable desde la instalación de la Corte hasta el presente.
Aunque no son pocas las referencias a Madrid en la literatura medieval, e incluso hay célebres madrileños en ella, como Ruy González de Clavijo, es desde la literatura del siglo de Oro cuando las referencias a Madrid son muy abundantes, bien por ser el escenario de obras literarias o aparecer en sus títulos (El Acero de Madrid o Las Ferias de Madrid, de Lope de Vega o bien por referirse en concreto a la villa, sus costumbres y moradores, entre los que se encontraban los propios Cervantes, Lope de Vega (él mismo natural de Madrid), Quevedo, Góngora (inquilino y enemigo mortal de aquél, que se dio el gusto de desahuciarle), y Tirso de Molina. Las calles entre Atocha y la Carrera de San Jerónimo concentran la mayor parte de los lugares de vida y enterramiento de estos genios, incluyendo el local donde se imprimió el Quijote, y son conocidas como Barrio de las Letras o Barrio de Las Musas (a no confundir con el homónimo situado en San Blas). Dos corrales de comedias (el Corral del Príncipe, precedente del Teatro Español, y el de los Caños del Peral, precedente del Teatro de la Ópera de Madrid) se repartían la audiencia popular, rivalizando en estrenar a Tirso de Molina o a Calderón de la Barca (ambos madrileños). El siglo XVIII significó una decadencia de la calidad de la literatura, incluida la escénica, aunque el público madrileño se deleitaba con los sainetes de Ramón de la Cruz, de ambiente castizo (uno de los cuales acuñó el término Manolo), o las más intelectuales producciones de los Moratín (padre e hijo).[120]
Manzanares, de buen gusto son, aunque pobres, tus aguas, pues por llegar a Madrid, de la Sierra se desatan...
Madrid, castillo famoso
que al rey moro alivia el miedo...
Nicolás Fernández de Moratín, Fiesta de toros en Madrid, en quintillas.
Más brillantez tuvo la escena musical, en que aparte de los nacionales, figuras extranjeras como el castrato Farinelli y el compositor Luigi Boccherini, que llegó a identificarse lo suficiente con la ciudad como para producir la celebérrima Ritirata Notturna di Madrid. También es destacable la presencia de Domenico Scarlatti, que vivió y compuso alguna de sus más célebres obras en Madrid, donde murió en 1757.

Palacio de la Prensa, Gran Vía a la altura de la Plaza del Callao, Pedro Muguruza Otaño (1925-1929). Se construyó como un edificio multifuncional, donde aparte de la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (véase Historia de la prensa en España), existía un café concierto, una sala de cine con 1840 localidades, viviendas de alquiler y oficinas. El extraño diseño del patio de butacas exigía que se accediera a él en ascensor, característica que se eliminó en 1941 (reforma de Enrique López-Izquierdo). Los cines y demás locales comerciales de la Gran Vía han sufrido diversas vicisitudes desde su primitivo diseño. Muchos de ellos se han reformado para acoger espectáculos dramático-musicales.[121]
El romanticismo madrileño del siglo XIX tiene en el madrileño Mariano José de Larra su principal exponente. Su suicidio y entierro (con lectura de epitafio por José Zorrilla incluida) sólo se entienden en el contexto y ambiente que refleja a la perfección el Museo Romántico. Con autores como Francisco Asenjo Barbieri, Federico Chueca y Tomás Bretón se desarrolla un género dramático musical autóctono, de ambiente popular y costumbrista: la zarzuela, de la que Madrid es capital mundial, especializándose en ella la programación del Teatro de la Zarzuela o del Teatro Apolo. El ambiente costumbrista madrileño también produjo comedias de mucho éxito de público, como las del alicantino Carlos Arniches, que más que reflejar el habla popular, la exageraba hasta un punto paródico que, curiosamente, terminó siendo imitado por los hablantes reales.
Finalizado el siglo, el canario Benito Pérez Galdós reflejará en sus Episodios nacionales muchos hechos ocurridos en Madrid, y en otras novelas atrapará el ambiente de las distintas clases sociales (Fortunata y Jacinta, Miau, Misericordia). Es el momento (1896) en que Alexandre Promio, un camarógrafo de la empresa Lumière llega a Madrid y toma las primeras películas, en que aparece la Puerta del Sol. A comienzos del siglo XX, posiblemente sea el esperpento de Valle Inclán (Luces de Bohemia, un viaje nocturno de un poeta ciego por un sórdido Madrid) el que mejor refleje la realidad de la villa. En un célebre pasaje, se cita a los espejos deformantes del callejón del Gato como inspiración de esa visión, que también se ha comparado con la estética del pintor José Gutiérrez Solana o la del Ramón Gómez de la Serna (tan famoso por su obra como por sus jugosa tertulia en el Café Pombo). Un contraste literario sería la visión realista de Pío Baroja en su trilogía La lucha por la vida (El árbol de la ciencia, Mala hierba, Aurora roja) o la de Arturo Barea (La forja de un rebelde). La generación de 1927 tuvo uno de sus lugares de reunión en la Residencia de Estudiantes, donde pudieron entrar en contacto Federico García Lorca, Salvador Dalí y Luis Buñuel.[122] No es exagerado hablar de Edad de Plata. Pero poco más tarde, los poetas que «ganara quien la ganase» perdieron la guerra,[123] estuvieron en los dos frentes, tocando «geográficamente» sufrir la represión del bando republicano en Madrid a literatos como Enrique Jardiel Poncela o Pedro Muñoz Seca y Ramiro de Maeztu (que fueron fusilados); y cantar la resistencia del «Rompeolas de las cincuenta provincias españolas» a Antonio Machado:
¡Madrid, Madrid; qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!
La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas.
[124]
La «victoria»[125] llevó al exilio (interior o exterior) a buena parte de los supervivientes. En Madrid quedaron Vicente Aleixandre o Gerardo Diego, según éste en una ciudad de «algo más de un millón de cadáveres». En el bando triunfador no veían las cosas mucho más alegres, como demostró La colmena de Camilo José Cela o la película Surcos, de José Antonio Nieves Conde, que denunciaba desde una ideología falangista la corrupción que la ciudad ejercía sobre una familia de emigrantes campesinos. La generación de los cincuenta insistió en los tintes sombríos (La taberna fantástica de Alfonso Sastre, ambientada en el Arroyo de Abroñigal, hoy M-30; El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio, que narra el paso del tiempo de unos jóvenes madrileños que van a refrescarse a las riberas de ese río; o Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos, que recorre Madrid entero, desde el Centro Superior de Investigaciones Científicas, el Ateneo y las mansiones aristocráticas hasta los prostíbulos, las verbenas populares y las chabolas).
La cinematografía que retrata el Madrid de la época contaba con productos de evasión de gran consumo, que propagaban valores tradicionales con tintes más o menos edulcorados, como en las películas de Rafael J. Salvia (Manolo, guardia urbano; Las chicas de la Cruz Roja, La gran familia, ésta codirigida por Fernando Palacios). Otra de mayor altura estética y compromiso social enmascarado en el humor negro puede verse en Luis García Berlanga (Una pareja feliz, El verdugo), Edgar Neville (Domingo de Carnaval y El último caballo) o Marco Ferreri (El pisito y El cochecito). La escena madrileña, al mismo tiempo que recoge la última época del género ínfimo (el cuplé y la revista musical, estrechamente sometidos a censura[126] ), representa las obras de tinte pesimista de Antonio Buero Vallejo, desde Historia de una escalera (1949) y otras ambientadas en Madrid (La detonación, en la época de Larra, Un soñador para un pueblo, en la de Esquilache).
El color gris posiblemente no se despejó del ambiente artístico hasta el estallido de la movida madrileña entre finales de los setenta y comienzos de los ochenta. Las películas de Pedro Almodóvar y la denominada nueva comedia madrileña (Fernando Colomo) reflejan un Madrid definitivamente superador del de Muerte de un ciclista de Juan Antonio Bardem veinte años antes. A finales de los 80 y principios de los 90 los estertores de la movida dejaron paso a una degradación urbana generalizada, a causa del auge de la heroína, que se hizo sentir en Chueca (hoy barrio de abierta presencia gay), Villaverde, San Blas o Vallecas y poblados marginales adyacentes. Algo de todo esto trasciende en la canción Pongamos que hablo de Madrid de Joaquín Sabina o en las películas El día de la Bestia (1995) y en clave de humor, Torrente (1998), donde el concepto de caspa —vocablo muy madrileño que designa algo en decadencia y rancio, ya sea mentalidad, moda o ambiente— cobra pleno significado. La historia entera de la ciudad se refleja en un minuto en ¡Mírala!, la Puerta de Alcalá cantada por Víctor Manuel y Ana Belén.

Museos


Vista de la fachada principal del Museo del Prado. El Prado alberga una de las colecciones artísticas más notables de mundo, en especial en lo referido a pintura europea del Renacimiento y el Barroco. El edificio fue diseñado por Juan de Villanueva para ser sede del Real Gabinete de Historia Natural, por orden de Carlos III.
Madrid cuenta con importantes museos, entre los que destacan las pinacotecas, las cuales constituyen una de las principales atracciones turísticas de la ciudad. El llamado Triángulo del Arte concentra próximos uno de otro, tres centros de referencia: el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza, y el Museo Reina Sofía:

Fachada del Museo Reina Sofía, en la que se aprecia uno de los ascensores exteriores que le dan su aspecto característico. A su izquierda se aprecia la escultura de Alberto Sánchez, El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella, concebida para el pabellón de España de la Exposición Internacional de París de 1937, donde Picasso expuso el Guernica.
  • El Museo Thyssen-Bornemisza representa una de las mayores colecciones privadas de arte del mundo, adquirida en su mayor parte por el Estado español. Sus colecciones muestran una visión panorámica de la historia del arte, ordenada cronológicamente, de forma que se comienza la visita en el Renacimiento y concluye en el siglo XX. En la segunda planta se hace un recorrido por el ciclo del Gótico final y el Renacimiento hasta el Barroco, pasando por el Quattrocento italiano; con autores de la escuela alemana y flamenca, como Jan van Eyck, Alberto Durero y Hans Holbein, y una galería dedicada a Tiziano, Tintoretto, Bassano, El Greco, Bernini y Caravaggio, entre otros. En la primera planta se muestra la colección de pintura holandesa, desde Frans Hals a Max Beckmann; con muestras de Realismo, Rococó, Neoclasicismo, Romanticismo y movimientos impresionistas. La planta baja reúne obras del siglo XX, desde el Cubismo y las primeras vanguardias, hasta el Pop Art. Destacan algunas obras maestras contemporáneas de Picasso, Piet Mondrian, Marc Chagall o Edward Hopper.[131] Hay que destacar este museo es el único en España en presentar un panorama coherente de corrientes pictóricas como el Impresionismo, el Expresionismo alemán o la pintura romántica europea, además de exponer obras de autores del todo ausentes en otras colecciones estatales, como Jan van Eyck, Piero della Francesca, Frans Hals, Vincent van Gogh o Friedrich.
También figuran entre los museos madrileños:
  • El Museo Arqueológico Nacional muestra hallazgos arqueológicos desde la Prehistoria hasta el siglo XIX, especialmente de la Península Ibérica, distribuidos en 3 plantas. Algunas de sus obras más representativas son la Dama de Elche, la Dama de Baza, la Gran Dama Oferente del Cerro de los Santos, la Dama de Ibiza, la Bicha de Balazote, el Tesoro de Guarrazar, el Bote de Zamora, el ábaco neperiano, el Sepulcro de Pozo Moro, una muestra de mosaicos romanos y el sepulcro de Doña Constanza de Castilla. Además, el museo cuenta con una reproducción del techo de los policromos de la cueva de Altamira en una sala subterránea bajo el jardín exterior. En la actualidad (2012) el museo se encuentra cerrado a las visitas con motivo de una amplia renovación y reestructuración de las colecciones. Se prevé que abra sus puertas en el año 2013.[132]
  • El Museo de América: sus vastas colecciones cubren tanto la América precolombina como el arte colonial y la etnografía.
  • El Museo Sorolla: se ubica en el edificio en el que el artista tenía su vivienda y su taller. Su origen está en el legado testamentario que en favor del Estado Español hizo su viuda, doña Clotilde García del Castillo, en el que se incluían tanto el inmueble como numerosas obras. Además de ser la mayor colección que se conserva de la obra de Sorolla (fundamentalmente pinturas y dibujos), también guarda otros cuadros que Sorolla poseía pintados por amigos suyos. Por otro lado, su colección privada también comprendía piezas de escultura, cerámica, arqueología (a la que era muy aficionado), joyería (de carácter etnográfico) y fotografía. Asimismo, el Museo conserva el archivo de la correspondencia del pintor.
  • El Museo Lázaro Galdiano: fundación privada que cuenta con todo tipo de objetos e instrumentos de artesanía y orfebrería histórica así como colecciones de pintura, escultura y dibujo, con obras de autores como Velázquez, Murillo y, sobre todo, Goya.[134]
  • El Museo Nacional de Ciencias Naturales: con más de 6 millones de especímenes, ofrece exposiciones dedicadas a la divulgación de las Ciencias Naturales: Biología (evolución, ecología), Geología (rocas, minerales) y Paleontología (fósiles). Destacan ejemplares históricos, como un megaterio (llegado a Madrid desde la Argentina en 1789), el diplodoco (una réplica de dinosaurio regalada por el millonario estadounidense Carnegie al rey Alfonso XIII), un rarísimo tilacino disecado, o los magníficos dioramas de aves y mamíferos preparados por los hermanos Benedito, taxidermistas del Museo durante las primeras décadas del siglo XX.
  • El Museo Cerralbo: sus fondos incluyen obras de El Greco, Tintoretto y Zurbarán, aparte de una importante colección de armaduras, porcelana y numismática, en un palacete del siglo XIX.
  • El Museo Nacional de Antropología: dedicado a ofrecer una visión global de las distintas culturas existentes en el planeta con objetos procedentes de diversas partes del mundo, pero sobre todo centrados en España y sus antiguas colonias de Filipinas y Guinea Ecuatorial. Entre sus piezas figuran la momia guanche de Tenerife, el esqueleto del Gigante Extremeño y cabezas humanas reducidas de Ecuador.
  • El Museo del Ferrocarril: ubicado en la antigua Estación de Delicias alberga una colección de locomotoras y vagones que han formado parte de la historia de la Renfe y de las compañías que la precedieron. Se organiza por tracciones: vapor, diésel y eléctrica; habiendo también un espacio dedicado al modelismo, a material fijo y la Sala Talgo.
Otros museos de la capital son el Museo del Traje, el Museo Nacional del Romanticismo, el Museo Arte Público (antes Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana), el Museo de los Orígenes (antiguo Museo de San Isidro), el Museo Geominero, el Museo Naval, el Museo de Artes y Tradiciones Populares de la Universidad Autónoma de Madrid o el Museo de Aeronáutica y Astronáutica (Museo del Aire) de Cuatro Vientos.

Parques y jardines


Palacio de Cristal en el parque del Retiro.

Puerta Real del Real Jardín Botánico de Madrid, obra de Francesco Sabatini (1781).

Lago de la Casa de Campo con los rascacielos de la Plaza de España al fondo.
Madrid es una de las ciudades europeas con mayor proporción de zonas verdes por habitante, concretamente 70 m² frente a los 20 m² de media en Europa. Además, con cerca de 300.000 árboles, es la segunda ciudad del mundo en número de estos en las calles y paseos, sólo superada por Tokio.[135] [136] Dos de los tres parques regionales existentes en la Comunidad de Madrid protegen porciones del municipio de Madrid. Más de la cuarta parte de su término se encuentra protegido a través del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, donde se incluyen el Monte de El Pardo y el Soto de Viñuelas, espacios naturales situados al noroeste y norte del casco urbano, respectivamente. Al sur del mismo, quedan protegidas 783 ha dentro del Parque Regional del Sureste.
  • El Parque del Retiro: situados en pleno centro de la ciudad, y con 118 hectáreas, los Jardines del Retiro son uno de los lugares más significativos de Madrid. Cuentan en su interior con numerosos monumentos y lugares de interés, como son el Palacio de Cristal, la Puerta de España, desde la calle Alfonso XII, La rosaleda, el estanque y gran cantidad de fuentes. También cuenta con la primera estatua al diablo del mundo: la del Ángel Caído.
  • La Casa de Campo: ubicada en el distrito de Moncloa-Aravaca y con una extensión de 1.722,60 ha, la Casa de Campo es el verdadero pulmón de Madrid. Tal es su tamaño que en su interior se encuentran situados el Parque de Atracciones de Madrid, el Parque zoológico de Madrid, o el Teleférico que conecta con el Parque del Oeste. Históricamente perteneciente a la Casa Real, la proclamación de la Segunda República significó su entrega al pueblo de Madrid en 1931, abriéndose por primera vez este parque forestal al disfrute de los madrileños.
  • El Parque Madrid Río, nuevo parque fluvial en torno al río Manzanares entre el Puente de los Franceses y el Nudo Sur, y que con 121 ha y 6 km de longitud, conecta algunas de las principales zonas verdes de la ciudad y los distritos centrales y del suroeste. Algunas de sus zonas más destacadas son el Salón de Pinos, los Jardines de la Virgen del Puerto, los Jardines del Puente de Toledo y el parque de la Arganzuela.
  • El Parque del Oeste: está situado entre la carretera de La Coruña, la Ciudad Universitaria y la zona de Moncloa. Tiene una superficie de 98,60 ha y contiene especies como cedros del Líbano, chopos, tilos y hayas. Además, cada año, se celebra en el parque el Concurso Internacional de Rosas Nuevas de la Villa de Madrid.
  • El Parque del Capricho: se encuentra en la Alameda de Osuna, al noreste de la ciudad, y cuenta con una superficie de 14 ha. Está considerado uno de los parques más bellos de la ciudad. De sus rincones destacan la plaza del Capricho, el Palacio, el estanque, la plaza de los Emperadores, o la fuente de los Delfines y de las Ranas.
  • El Real Jardín Botánico: está situado junto a la pinacoteca del Museo del Prado. Tiene cuatro terrazas escalonadas, la terraza de los Cuadros, la de las Escuelas Botánicas, la del Plano de la Flor y la de los Laureles, que contienen plantas de América y del Pacífico, además de plantas europeas.
  • Parque Juan Carlos I: con 220 ha, el Parque Juan Carlos I es uno de los mayores de la ciudad. Alberga el recinto ferial IFEMA, donde se celebran algunas de las exposiciones anuales más importantes de Europa tales como el SIMO. Además, destaca el llamado Jardín de las Tres Culturas, que contiene tres zonas ajardinadas que representan a las culturas cristiana, judía y musulmana.
  • La Dehesa de la Villa: situada al noroeste de la ciudad de Madrid, su principal característica es que mantiene su condición de bosque, estando en su mayor parte sin ajardinar. El árbol más común de la dehesa es el pino, de los que hay seis especies, principalmente piñoneros y carrascos. Entre éstos se encuentran otras muchas especies como encinas, acacias o cipreses. Las aves más comunes son, como en el resto de la ciudad, palomas, gorriones y urracas. Otras especies que se ven habitualmente son la abubilla, el pico picapinos o el petirrojo.
  • El Parque de Enrique Tierno Galván: ubicado en el distrito de Arganzuela, posee una superficie de 45 ha y se encuentra situado el sur de la antigua estación de ferrocarril de Delicias, ahora Museo del Ferrocarril y que posee una bella estampa de la época. La zona en la que se encuentra enclavado el parque es conocida como el «Cerro de la Plata».
  • El Parque Lineal del Manzanares: que discurre paralelo al río Manzanares entre los distritos de Usera, Villaverde y Villa de Vallecas. Posee una superficie de 530 ha, y es conocido por su gran importancia ecológica, histórica y cultural. En él se han encontrado importantes restos geopaleontológicos como son las Terrazas del Manzanares.
  • El Parque Félix Rodríguez de la Fuente: pequeño parque de 1,55 ha. situado en el norte de la ciudad e inaugurado en 1980 en reconocimiento del célebre naturalista.
  • El Parque Juan Pablo II: ubicado en el sur del distrito de Hortaleza. Posee una superficie de unas 10 ha. en la actualidad. Formado por una Zona Estancial (Jardín del Sol y el Agua), y otra Zona Temática (Jardines Mediterráneos), y otra Zona Deportiva (con pistas de padel y campo de rugby). El parque está dedicado a la Jardinería Mediterránea, contando con especies de bajo requerimiento hídrico, utilización de arbustos en lugar de praderas, etc. Están representadas asimismo áreas que evocan culturas como la mesopotámica, árabe, medieval, así como un Palmeral, un Reloj de Sol y una isleta a modo de Paraíso.
  • El Parque Norte: ubicado en el barrio de La Paz, en el distrito de Fuencarral-El Pardo.[137]

La lidia


Plaza de Toros Monumental de las Ventas, de estilo neomudéjar, construida (a iniciativa de Joselito) entre 1922 y 1929 por los arquitectos José Espeliús y Manuel Muñoz Monasterio, e inaugurada en 1931. Es la última de una serie de plazas que desde el siglo XVIII fueron «desplazándose», alejándose cada vez más del centro de Madrid por la calle de Alcalá. Los primeros festejos se celebraban en la Plaza Mayor, al igual que los Autos de Fe de la Inquisición, ceremonias religiosas solemnes, coronaciones u otros actos. La primera construida ex profeso, de 1749, estaba junto a la Puerta de Alcalá y el edificio del Pósito. La segunda, a la altura del cruce con la calle Goya, junto a la actual Plaza y monumento de Dalí, en el espacio que ahora ocupa el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid.[138]
Madrid alberga la mayor plaza de toros de España y tercera en tamaño del mundo: Las Ventas. Es la última de una serie de plazas que desde el siglo XVIII fueron «desplazándose», alejándose cada vez más del centro de Madrid por la calle de Alcalá. Los primeros festejos se celebraban en la Plaza Mayor, al igual que los Autos de Fe de la Inquisición, ceremonias religiosas solemnes, coronaciones u otros actos. La primera construida ex profeso, de 1749, estaba junto a la Puerta de Alcalá y el edificio del Pósito. La segunda, a la altura del cruce con la calle Goya, junto a la actual Plaza y monumento de Dalí, en el espacio que ahora ocupa el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid.[138]
La temporada taurina de las Ventas es considerada como referente para los toreros (su alternativa no se considera confirmada hasta que no se torea en ella).[139] [140] Es de estilo neomudéjar y fue inaugurada en 1931. En la actualidad, tiene capacidad para 26.666 personas y suele dar cabida a actuaciones musicales y otros espectáculos fuera de la temporada taurina.[139]
Existe una plaza de menor tamaño (apta para 14.000 espectadores, actualmente cubierta y climatizada), la Plaza, Palacio o Centro Integrado de Vistalegre (no confundir con la homónima de Bilbao), inaugurada en el año 2000 por Curro Romero en el barrio de Carabanchel-Vista Alegre. Tuvo un precedente en la zona, la plaza llamada La Chata, construida en 1908 y demolida en 1995, durante mucho tiempo propiedad de Luis Miguel Dominguín, que desde 1996 está en proyecto de reconstrucción con un diseño futurista (se cubrirá con una media naranja giratoria).[141]
En la Casa de Campo se encuentra la Venta del Batán, donde tradicionalmente se exponen los toros que se lidian en la Feria de San Isidro, y que acoge la Escuela de Tauromaquia.
Anualmente, además de las de la Feria (que se celebra en torno al 15 de mayo, festividad del santo patrón de Madrid), son especialmente significativas la Corrida de la Beneficencia y la Corrida de la Prensa.
El ambiente taurino de Madrid se proyecta fuera de la plaza, especialmente en bares de ambiente taurino, como la Taberna de Antonio Sánchez (torero que la abrió en 1830)[142] en la calle Mesón de Paredes, o muchas otras en los aledaños de la Puerta del Sol.

Madrid y la moda

Madrid es un referente de la moda española y cuenta con eventos internacionales del sector, como la Cibeles Madrid Fashion Week.
La Cibeles Madrid Fashion Week, a partir de 2012 Mercedes-Benz Fashion Week, es la cuarta pasarela más importante del mundo detrás de las de Nueva York, Milán y París.[143] Tiene lugar durante los meses de febrero y septiembre. Es celebrada en IFEMA. Es la primera Pasarela que exige una imagen saludable a sus modelos.[144]

Vida nocturna

Panorámica nocturna de Madrid desde Paracuellos de Jarama, con el aeropuerto de Madrid-Barajas en el centro.
Panorámica nocturna de Madrid desde Paracuellos de Jarama, con el aeropuerto de Madrid-Barajas en el centro.
Madrid es particularmente conocida por su vida nocturna, bares y discotecas. A esto se lo conoce popularmente como «marcha» o «fiesta». Se organiza principalmente en el distrito centro, donde se junta todo tipo de estilos y nacionalidades, dando una rica mezcla, con muchas opciones, hasta altas horas de la madrugada (3:30–6:00h). Existe marcada diferencia entre los locales enfocados al turismo nacional y el internacional.
Las zonas tradicionalmente orientadas a la concentración de locales de diversión, son la plaza de Santa Ana, en el llamado «Barrio de las Letras», y los barrios de Malasaña, alrededor de la plaza Dos de Mayo, La Latina, Lavapiés, y Chueca. También cabe destacar áreas como Moncloa, la Avenida de Brasil o el Barrio de Salamanca.
El barrio de las Letras o Huertas, es conocido por su heterogeneidad social, ya que se mezclan gran número de turistas internacionales, con turismo de provincias, y el local madrileño. El rango de edad también es muy variado.
Malasaña, ha sido tradicionalmente un barrio de ocio diferente o bohemio, con lo que son muy comunes los bares de música «alternativa», rock, pop y determinada música electrónica. Fue uno de los precursores del «botellón» en Madrid, hasta su abolición, y tiene varios locales muy famosos.
Lavapiés, es conocido por su multiculturalidad, y sus bares y discotecas lo reflejan. Bares marroquíes, hindúes, música flamenca, rock y bastantes salas de conciertos.
De estas zonas, destaca Chueca, caracterizado por la numerosa oferta orientada al público gay y que en 2007 fue sede de festival Europride, que vino a reconocer internacionalmente el éxito en años anteriores de las celebraciones multitudinarias del Día del orgullo.
Moncloa es el barrio predeterminado para los más jóvenes, se trata de la zona de "marcha" para universitarios de entre 18 y 24 años. Algo semejante ocurre en la Avenida de Brasil, mientras que el Barrio de Salamanca es la zona de discotecas y pubs enfocados a una clase más alta o a los personajes más conocidos de la escena televisiva española.
Los rangos de horas más comunes para salir son de 22:30–00:00, empezando con alguna cerveza o vino, en bares del centro, hasta las 3:00h, que suele ser la hora más común de cierre para este tipo de locales.
A partir de las 3:00h de la mañana, lo más recomendable es acudir a una discoteca, que a estas horas suelen estar muy llenas. La mayoría cierra a las 6.00h de la mañana. La opción más común a estas horas es desayunar unos chocolates con churros, aunque se pude continuar la «marcha» de camino a un Afterhours, que son locales que abren a partir de las 6:00h de la mañana y no son legales en el municipio de Madrid, con lo cual resultan bastante inestables.
Cabe destacar la celebración de grandes festivales de música electrónica, especialmente importantes son aquellos que se celebran el día 1 de enero (destacando Space of Sound) y durante las fiestas del Orgullo Gay.

Gastronomía


El bocadillo de calamares es un elemento típico de la gastronomía de Madrid.
La gastronomía tradicional de Madrid se engloba dentro de la cocina española en general, y en particular de la gastronomía castellana, de la cual conserva en algunos platos y preparados las características culinarias heredadas de los tiempos de la instalación de la corte de Felipe II: el cocido madrileño, los callos a la madrileña, la sopa de ajo, la casquería en general y postres como las rosquillas tontas y listas, los huesos de santo o las torrijas madrileñas.
Con frecuencia, el aroma típico de la cocina madrileña se impregna de las propiedades de la fritura en aceite de oliva como se comprueba en los preparados populares de bares, restaurantes y otros establecimientos en la ciudad: los churros, la tortilla de patatas, los bocadillos de calamares servidos en los bares de la Plaza Mayor, las patatas bravas, los chopitos o las gallinejas.
Tras la caída del Franquismo y el cambio de los hábitos de consumo han proliferado los establecimientos multinacionales de comida rápida así como de comida «étnica», como es el caso de los conocidos kebab.[145]
El auge de la inmigración a comienzos del siglo XXI, ha contribuido a la introducción de las gastronomías representativas de los distintos grupos culturales que se han asentado en la ciudad. Así se han desarrollado algunas como la gastronomía china, ecuatoriana y rumana.

Fiestas locales

Algunas de sus festividades y verbenas más populares son:[146]

Transportes

Autovías


Mapa de la Comunidad de Madrid señalando las áreas del transporte urbano en Madrid por municipios.
Las principales autovías de Madrid tienen un recorrido radial. Las más importantes son las conocidas nacionales:
IdentificadorItinerario
A-1Madrid – Aranda de DueroBurgosMiranda de EbroVitoriaSan Sebastián
A-2Madrid – GuadalajaraZaragozaLéridaBarcelona
A-3Madrid – Valencia
A-4Madrid – CórdobaSevilla[147]Jerez[147]Cádiz
A-5Madrid – Talavera de la ReinaNavalmoral de la MataMéridaBadajozfrontera portuguesa
A-6Madrid – Medina del CampoBenaventeAstorgaPonferradaLugoLa Coruña
Estas autovías son herederas de las anteriores radiales (numeradas con números romanos: N-I, N-II, etc.). Algunos tramos de estas autovías son de peaje denominándose entonces AP-X. En estos tramos suele perdurar la correspondiente carretera radial sin peaje.
Otras autovías que tienen su origen en Madrid y de gran importancia por la densidad de su tráfico son la A-42 que une Madrid con Toledo y la M-607, una autovía autonómica que une Madrid con el puerto de Navacerrada, dando servicio a las localidades de Colmenar Viejo y Tres Cantos.
Madrid tiene además una serie de carreteras circunvalatorias a su alrededor, estás son la M-30, que delimita la almendra central de la ciudad, la M-40 en los barrios residenciales de la ciudad, la M-45, bordeando el municipio por el sureste, y la M-50, que no cierra su recorrido por el norte a la altura de El Pardo. Estas autovías sirven para evitar atravesar la ciudad al desplazarse de un punto a otro de la periferia urbana.

Metro


Metro Madrid. Príncipe Pío.
Actualmente el Metro de Madrid es la segunda red de metro más extensa de Europa Occidental después de la de Londres.[148]
La Red de Metro de Madrid tiene una longitud de 281,780 km y comprende trece líneas. De ellas, discurren íntegramente por el municipio de Madrid nueve y el ramal, tres tienen parte de su trazado fuera del municipio y una discurre íntegramente por otros municipios.
Existen 238 estaciones-línea (190 per se), de las que 151 son sencillas (sin correspondencias), 26 dobles, 10 triples y 1 cuádruple (Avenida de América). 46 de ellas se encuentran fuera del municipio de Madrid. A las líneas convencionales se suman tres líneas más de metro ligero, transcurriendo dos de ellas, en su práctica totalidad, fuera de Madrid. Además hay correspondencia con 19 estaciones de la red de Cercanías de Renfe.[149]

Ferrocarril


Mapa de líneas de Cercanías Madrid (2012).
La compañía pública de ferrocarriles (Renfe) opera en casi todas las líneas de tren españolas. Las estaciones de ferrocarril más importantes de Madrid son las de Atocha (oficialmente Puerta de Atocha), Chamartín y, para el transporte de mercancías, la estación de clasificación de Vicálvaro, al este de la ciudad.
De las estaciones de Atocha y Chamartín parten además líneas de tren hacia todas las capitales de provincia españolas. Las redes de tren, cercanías y metro están ampliamente interconectadas con intercambiadores como los de Atocha, Chamartín, Príncipe Pío o Nuevos Ministerios.
Existe además una red de trenes de alta velocidad, actualmente en crecimiento, que parten de Madrid. Las líneas que operan actualmente son:[150]
Y las siguientes líneas están en ejecución:[151]

Autobuses


Interior de la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas.
Existe una red de autobuses urbanos gestionada, como el resto de la red de transporte público, por el Consorcio de Transportes de Madrid y por la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, que cuenta con más de 2.000 vehículos y 194 líneas.[152] Muchos habitantes de los barrios periféricos de la capital, la misma autonomía y provincias limítrofes utilizan los servicios del ferrocarril de cercanías y autobuses interurbanos para llegar a la capital y luego utilizar el metro. Por eso también la red de autobuses está ampliamente interconectada con los ferrocarriles. Los principales intercambiadores son los de Avenida de América, Méndez Álvaro y Plaza de Castilla, aunque hay otros menores como los de Moncloa, Príncipe Pío y Plaza Elíptica.[153] [154]

Transporte aéreo

El principal aeropuerto de Madrid es el de Madrid-Barajas (IATA: MAD, OACI: LEMD), situado en el nordeste de la ciudad, a 12 kilómetros del centro.[155] Inició su servicio en 1928, aunque se inauguró oficialmente en 1931 y actualmente está gestionado por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea AENA. Es además el principal aeropuerto de España por tráfico de pasajeros.[156]
En 2005 el aeropuerto movió 45,5 millones de pasajeros, con un crecimiento respecto al anterior del 8%. Ocupó el puesto número 13 a nivel mundial y quinto europeo por número de pasajeros transportados. En 2007, el tráfico de pasajeros ha ascendido a 52.122.702, convirtiendo a Barajas en el décimo del mundo por volumen de pasajeros y el cuarto de Europa, superando al de Ámsterdam-Schiphol que hasta ahora ostentaba ese puesto dentro de los aeropuertos europeos.[157]
El aeropuerto está comunicado con la ciudad a través de la línea 8 de Metro y de numerosos autobuses y taxis.
La ciudad cuenta además con un aeropuerto de segunda categoría, el de Cuatro Vientos, destinado al uso militar y escuela de vuelo. Este último fue el primero en construirse de España.[158]

Deportes

Entre los deportistas nacidos en Madrid destacan el tenista Manuel Santana, los esquiadores Francisco y Blanca Fernández Ochoa, el piloto de rally Carlos Sainz, los futbolistas Emilio Butragueño y Raúl González Blanco, los waterpolistas Jesús Rollán y Pedro García Aguado, o la gimnasta Estela Giménez.
El deporte más seguido en Madrid es el fútbol, representado en la Primera División de la Liga española de fútbol por:
Real Madrid Club de Fútbol

El Santiago Bernabéu, con capacidad para 81.254 localidadaes,[159] es el estadio más seguro de Europa.[160]
Club Atlético de Madrid
Rayo Vallecano de Madrid
En Segunda División juega el filial del Real Madrid, denominado Real Madrid Castilla, y en Segunda División B los filiales del Atlético de Madrid y Rayo Vallecano, denominados respectivamente Atlético de Madrid B y Rayo Vallecano B.
Cabe destacar que en el Santiago Bernabéu se celebró la final de la Copa Mundial de Fútbol de 1982. Además, Madrid ha sido cuatro veces sede de la final de la Liga de Campeones de la UEFA, el torneo de fútbol más importante del continente. Fue en 1957, 1969, 1980 y 2010; siempre en el estadio madridista.
También es popular el baloncesto. Los dos equipos más representativos de la ciudad, ambos en la Liga ACB, son el Real Madrid y el Estudiantes.
A imagen del Tour de Francia, la Vuelta ciclista a España tradicionalmente finaliza en Madrid. Además, Madrid albergó el Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta de 2005 en el que resultaron vencedores el belga Tom Boonen y el australiano Michael Rogers en la especialidad de contrarreloj.
En atletismo, las competiciones más importantes son la denominada San Silvestre Vallecana, multitudinaria carrera de fondo que se celebra cada 31 de diciembre, y el Maratón Popular de Madrid (MAPOMA) que se celebra anualmente en primavera.
Desde 2003 se celebraba el Masters 1000 de Madrid o Mutua Madrileña Madrid Open, antiguamente conocido como Master Series de Madrid, en el pabellón Madrid Arena. Es el único junto con el de París que se juega sobre pista cubierta. En mayo de 2009 pasó a ser un torneo de tierra batida, cambiando así de pabellón. La Caja Mágica es el recinto donde se disputa a partir de 2009. Tiene una capacidad de unos 10.000 espectadores y fue una de las bazas fundamentales en la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2016.

Candidatura olímpica

La historia de la candidatura madrileña a organizar unos Juegos Olímpicos remonta al 29 de diciembre de 1965 cuando fue presentada ante el Comité Olímpico Internacional una candidatura conjunta con Barcelona para albergar la vigésima edición de los Juegos de 1972. La candidatura española quedó no obstante descartada en la sesión del COI celebrada en Roma el 26 de abril de 1966 tras la elección de Múnich.

Pabellón Madrid Arena.
Madrid fue candidata a celebrar los Juegos Olímpicos de la XXX Olimpiada de la Era Moderna en el año 2012. Esta candidatura fue promovida durante el mandato del alcalde José María Álvarez del Manzano[162] y continuada por su sucesor, Alberto Ruiz-Gallardón. El logotipo de la candidatura fue diseñado por Javier Mariscal.[163]
El COI seleccionó el 18 de mayo de 2004 en la ciudad suiza de Lausana las cinco ciudades candidatas oficiales para la organización de los Juegos Olímpicos del año 2012: Madrid, París, Londres, Nueva York y Moscú. El 6 de julio de 2005, el COI dio a conocer el resultado de la elección de la ciudad que organizará los Juegos Olímpicos de 2012, la elegida fue Londres, quedando la ciudad de Madrid en tercer puesto; más tarde un miembro del COI declaró a la prensa que se equivocó al marcar su voto, de modo que Madrid quedó eliminada en la penúltima votación.[164] [165]
Durante el proceso de selección para los Juegos Olímpicos de 2012, existió un movimiento social minoritario de oposición a la candidatura, a la que acusaban de favorecer la especulación inmobiliaria y de aumentar el ya elevado endeudamiento de la ciudad.[166] [167]
El Comité Olímpico Español renovó el 30 de mayo de 2007 la candidatura olímpica de la ciudad para los Juegos Olímpicos de 2016.[168] El 4 de junio de 2008 Madrid fue preseleccionada como una de las candidatas a la organización de los Juegos Olímpicos de 2016, junto con Chicago, Tokio y Río de Janeiro. El proyecto que presentó se basó en el de la previa candidatura con mejorías, lo cual le permitió ser la segunda ciudad con la mejor valoración, ligeramente por detrás de Tokio. Finalmente, el 2 de octubre de 2009 fue elegida la ciudad de Río de Janeiro, pese a haber tenido en principio una valoración técnica general inferior a la de las otras tres ciudades.[169] [170]
Madrid presentó de nuevo una candidatura para albergar los Juegos Olímpicos de 2020.

Ciudades hermanadas y acuerdos de amistad

La ciudad de Madrid participa activamente en la iniciativa de hermanamiento de ciudades promovida, entre otras instituciones, por la Unión Europea, si bien Madrid también ha establecido gran cantidad de lazos con ciudades de África, Asia y América, fundamentalmente capitales de naciones.[171]

No hay comentarios:

Publicar un comentario